I QUEDADA DE GUTTBURGO

(Crónica por nomsai)

 

 

Participantes

-Belgarion (Demonios)

-Galedrath (Altos Elfos)

-Empire (Imperio)

-Gerhidt (Skavens)

-nomsai (Altos Elfos)

-Kazian (Condes Vampiro)

-Milú (Skavens)

-Ignat (Imperio)

 

Partidas jugadas

-Belgarion vs Ignat: Empate

-Galedrath vs Empire: Victoria de Galedrath

-Kazian vs Gerhidt: Victoria de Kazian

-nomsai vs Milú: Victoria de Milú

-Galedrath vs nomsai: Victoria de Galedrath

-Gerhidt vs Milú: Victoria de Gerhidt

-Kazian vs Ignat: Victoria de Kazian

-Empire vs Belgarion: Victoria de Belgarion

-Galedrath vs Kazian: Victoria de Galedrath

-Empire vs Milú: Victoria de Empire

-Gerhidt vs nomsai: Victoria de nomsai

-Belgarion vs Gerhidt: Victoria de Belgarion

-Galedrath vs Belgarion: Victoria de Belgarion

-Kazian vs nomsai: Victoria de Kazian

 

RESULTADO BATALLÍSTICO: Victoria del MAL

(Victorias del Mal: 5 ; Victorias del Bien: 3)

 

 

CRÓNICA DE UNA QUEDADA

Por Nomsy, leal sirviente de Pagellus

 

Es viernes, son las seis y media de la tarde. Es 27 de Julio, me recosto en la puerta del colegio. Melchian, su novia y un compañero hablamos tranquilamente, preguntándoles algún bar que pudiera gustar a alguien que viene a Zaragoza. Al fin y al cabo, yo siempre me dejo llevar… y pocas veces recuerdo dónde voy. Tomo con el último un granizado, y me voy para casa. Tomo el mp3, y a las siete y veinte parto rumbo a la estación. Llego a menos veinte, observo el andén donde llega un autocar de Santander. El 35. ¡Pues para allá!

Sala de espera. Me siento tranquilamente, oteo el andén 35 buscando un bus de la compañía Alsa. Suena el himno del CAI en el mp3. Pasa delante de mí la profesora de biología del colegio. Sigo mirando el andén 35. Y no viene. Aflora en mi mente un pensamiento: un viaje largo… es imposible clavar el horario. Veo tres caras que me suenan… miro el andén, no no pueden ser. Vuelvo la mirada, y entonces me convezco de lo contrario. Una bandera en un palo les delata… permanezco sentado, impertérrito, bajo el invulnerable escudo “CAAAAI, CAAAAI, es nuestro equipo campeón”. No, no conozco a nadie que lleve banderas. Uno me mira, ¡socorro!, le sostengo una mirada impasible. Parece que siguen, es entonces cuando me levanto. Saludos, blablabla… ¡comienza la quedada!

Primera exigencia: agua. ¿Dónde leñe venden agua a un precio asequible? –ya se sabe a cuánto van las estaciones, cines, etc. 1,30 33 cl., en este caso. Salimos caminando bajo el ya relativamente agradable (para mí) sol de las ocho de la tarde en Zaragoza, y haciendo uso de mi plano made-in-google-earth, vamos tirando hacia el “Hostal San Gil” Se pasa por una pastelería rehidratante, Coca-cola (fundamental para Pablo, se comentaba) incluída, y tras un buen paseíllo, llegamos a la susodicha calle. El número 12. ¡57! Y para colmo de males, la numeración va de uno en uno, parecía. Pues hala, a caminar…. Se sigue comentando el calor que hace, pasando por la camiseta de Naruto de Manuel, incluso la Hora Chanante… seguimos caminando; incluso habiendo un momento que consigo dudar de hacia dónde ir… 16, 15, 14, 13, 11… ¿y el 12? Está aquí, en este pequeño recoveco… estar está. Pero… ¡vaya cuchitril! Qué caras debimos de poner todos al ver ese precioso edificio, enclaustrado en medio de ningún sitio.

Andrés se acerca a la puerta, una verja verde y oxidada que da lugar a un pequeño y bastante sucio patio, y pregunta a la señora que dormitaba allí acerca de las habitaciones. “Llama al timbre” La cara de Andrés lo decía todo… finalmente entramos, y la señora da las llaves y empieza a orientarles. Entonces se da cuenta de que somos cuatro… Le explico muy amablemente que soy de Zaragoza, y entonces me empieza a explicar a mí la ubicación… ¿no tendrá un mapa de google earth verdad? Pues no, empieza a hablarme de un restaurante, cuyo nombre posteriormente no coincidíamos ninguno… ¿en serio se creía que sé dónde están todos los restaurantes de Zaragoza y los conozco uno por uno? Asombroso, pero lo bueno estaba por llegar.

Porque creo que jamás me han tenido que explicar que para llegar al tercer piso, hay que subir tres plantas. ¡Repetidas veces! Pues eso les explicó con gran detalle a Andrés, Manuel y Pablo. Pero claro, yo creo que la pobre mujer tenía sus dudas… así que, por si acaso, pasó a resumirnos el concepto de “izquierda”; refiriéndose a las puertas. Y a la escalera (la cual parece bastante lógico suponer, que para llegar al tercero hay que coger el lado QUE SUBE; ¿no?) Finalmente, y tras localizar sin mayores problemas el restauran… digo, la puerta del verdadero hostal (… anda que no hubiera estado ni bien que fuera esa casa XD…); pasamos nuestros apuros para subir hasta el tercero izquierda y luego la puerta de la derecha. De hecho, sufrí de tanto pensar, y creo que no debí ser el único.

Entramos en la cosa esa, tres camas con armarios sin suelo y taburetes que se tienen en pie sólo porque conservan, no diré cómo, las cuatro patas. Es en ese instante cuando comienzan a enseñarme las miniaturas de sus ejércitos, trasladadas de las más diversas maneras… las que se han trasladado, ¿no Pablo? :-P… Tras debatir acerca de lo que se pueda hacer, decidimos marchar hacia la bolera. Así que caminamos para coger uno de los dos buses que sé que nos llevan hasta allí.

 

Foto grupal desenfocada I: (De izquierda a derecha) Belgarion, nomsai, Gerhidt, Empire, Kazian, Milú y Galedrath

Llegamos hasta Grancasa , casi pasándome de largo. Un centro comercial en forma, visto desde el aire, de… plátano, en medio del Actur, un barrio relativamente nuevo de la ciudad y en la quinta porra. Entramos, y en ese instante tanto Pablo como Andrés concluyen que no llevan zapatillas… así que no pueden jugar a los bolos. Muy bien… y para eso nos recorremos media Zaragoza… ¡y no os habíais dado cuenta antes! ? Finalmente terminamos subiendo a la planta donde están las comidas, y vemos la bolera… y ante ella, una serie de recreativos. Comenzamos con un juego de disco sobre un tablero deslizante, que ni su padre conoce cómo se llama. La cosa que tenía en la mano, como posteriormente comprobaría Manuel, no se resbalaba lo más mínimo… pero bueno, aún así mientras Pablo competía contra Manuel, yo hacía lo propio contra Andrés. Y bueno, 6-7 quedamos. Luego contra Pablo… al cual, mientras hacía su “tiro de efecto” –no sé yo si es muy legal tocar el disco con la mano y darle efecto- intentaba asesinar. El proceso es sencillo… “lance el disco hacia arriba, en vez de mantenerlo en el campo” Una y otra vez. Y otra. Y otra más. ¡Pero el muy condenado sobrevivió! :-P ;-) Bueno, y en esas estábamos cuando a Manuel se le ocurrió jugar a un juego de pistolitas… al cual habré jugado dos o tres veces en mi vida, y soy más malo que las piedras. Pablo y Andrés hacían lo propio al lado… y bueno, realmente no comencé mal. Me emocioné al ver que no me habían quitado nada mientras a Manuel le habían tocado dos veces de tres… hasta que morí XD.

Esperamos a que los dos terminaran, y buscamos un sitio, español para Pablo y que no fuera de hamburguesas por mi parte y, si no recuerdo mal, la de Andrés y Manuel también XD, donde cenar. Y terminamos en… ¡PAÑE y MAÑE! En fin, vaya nombre más… ¿original? Terminamos pidiendo nuestros bocatas, los degustamos con calma. Al cabo del rato, decidimos comenzar a hacer los emparejamientos: Manuel desenfunda un lapicero cediéndoselo a Andrés; yo saco mi querido mapa de Google Earth; el mejor programa habido y por haber, y hago papelitos donde son apuntados los nicks del foro, y los nombres en paréntesis debajo… salvo los de Urtzi y Eduard, que fueron correctamente reemplazados por sendos “¿?”. Mientras, discutíamos cómo hablar en estos casos. Obviamente, se tiene que recurrir instantáneamente al “¡Eh, tú!”; y similares omisiones del nombre propio. Los emparejamientos terminan siendo: Manuel contra Gerard, Pablo contra Ignacio, Urtzi contra Eduard y Andrés contra mí.

Aproximadamente a las once y media, iniciamos el camino de retorno. El problema es que, más o menos, y por experiencia propia, a esa hora es a la que los autobuses dejan de circular. Así que pillamos el primero que venía que sabía dónde iba a parar. Con lo que no contaba es que a partir de las ocho de la tarde, si mal no recuerdo, sólo hacía la mitad del recorrido… desembocamos en la plaza España, ante el Código de Barras y el Paseo de las Horcas. Entre media hora y cuarenta minutos a pie nos costó llegar al hostal de marras, entreteniéndonos. Bueno, no. Realmente, la culpa fue únicamente de Manuel… ¿quién va mirando en los contenedores de basura y sacando un parchís? Y lo triste del asunto es que estuvimos un buen rato, calle en obras a nuestro alrededor, oteándolo con atención.

En fin, llegando al hostal (tercero… izquierda. Nos volvió a costar, sí), jugamos un Munchkin. Bueno, y yo estuve pisoteando un rato el pie de Andrés… eso pasa por ir con chanclas, sí. Si mal no recuerdo, Pablo era un mago-guerrero gnomo; Andrés estaba cebadísimo de objetos y era un “oscuro ¿gnomo?”; Manuel terminó siendo un ladrón y por mi parte, un “alto enano ladrón”… ante lo cual, se me recordó a Ferrak, mi querido personaje noble enano ladrón. ¡Yo sigo queriendo hacer mi químico ogro! Terminé subiendo a nivel 9; y dejé de ser “oscuro enano ladrón” para ser “oscuro enano mago”. Todos se cebarían conmigo, y en que Pablo alcanzó con su bastardo ser inferior el nivel 9, nadie tenía lo suficiente para evitar que se hiciera con la victoria. Quedamos para el día siguiente, avisándoles media hora antes por zapatófono para que bajaran. Se me sugirió que mirara el nombre de Galedrath en el foro; y fue en ese instante cuando me vino a mente… “edu_sprak…” ¡Edu tiene el nick! Pues va a ser que sí… Tras un cuarto de hora, regresé a casa. Era la una y media, vamos a dormir…

 

Enfrentamiento mortal entre Empire (derecha) y Milú (izquierda)

¡Y son las ocho! En pie. Hago la lista, compruebo adecuadamente el nombre de Galedrath, que me pasaba su móvil y al que mando un mensaje, desayuno como buenamente puedo… Tomo los trastos, y salgo de casa. Ignacio llegará a las nueve y media… pero tendrá que esperarme. A mis oídos había llegado el rumor de que había sido el cumpleaños recientemente de varios foreros, así que me dije de ir a comprar un pequeño detalle… como el que olvidé: abrían a las diez, y no a las nueve. En fin, una pequeña frustración, que subsano al coger presto el autobús rumbo a la estación. Ignacio me llama, impacientemente, mientras bajo por las escaleras. No me ve venir… así que, son las diez menos diez o así, nos sentamos tranquilamente a hablar. El próximo en llegar es Galedrath, en una compañía de buses cuyo nombre no recuerdo, a las diez y cuarto. “¿Sus señas identificativas?” me preguntaba Ignacio. “Bueno, el cómo lleva el pelo y una supuesta camiseta de rugby” … nada de estandartes… Finalmente, le identificamos sin problemas, ya que el maletín también es un símbolo irrefutable acerca de quién es. Y brillantemente, me dice que no ha leído el mensaje… en fin. Por lo menos, recibió el teléfono.

Porque los siguientes en llegar, pese a que lo pasé en una o dos conversaciones de messenger y pregunté si se tenía, parece que no debían tenerlo XD. “Rasgos identificativos” – demanda Ignacio. “Llevan coleta, no los sé distinguir muy bien” – es mi respuesta. Justo en ese instante aparece el bus… ¡y de coleta nada! “Pues no llevan coleta” - me dice … ¡caramba!, y yo que no me había dado cuenta :-P Como iba diciendo, bajan del bus, con el correspondiente maletín identificativo y, sin mayor dilación, partimos hacia el P.E. (Punto de Encuentro, para más señas) Andrés me manda un mensaje al piedráfono mientras caminamos, siguiendo los pasos del día anterior. Resulta gracioso, en un principio confundí a Gerard con Eduard. Como sólo sabía que llevaban coleta, y no recordaba en absoluto su cara, deduje brillantemente “el del maletín más grande es el que lleva skaven” Ahí me cubrí de gloria. Lástima que en las alcantarillas no sea muy útil cubrirse de eso… Todo el mundo es informado convenientemente de su primer rival.

Ignacio toma mi mapa-mundi y deduce que por el otro lado el camino es algo más corto. Mientras, las conversaciones giran más en torno al Warhammer; e incluso se me pregunta acerca de qué hicimos el viernes. Finalmente, tras un buen rato caminando, a lo lejos veo tres cosas sentadas en la terraza de un bar con un banderola, esto… con el sagrado y de efectos mágicos todavía desconocidos estandarte del besugo… ahí están los santanderinos. Todos juntos, al fin, como las ovejas y en rebaño, rumbo frikilandia, no sin antes tomar provisiones de agua. Alternando conversaciones más o menos con todos, en general los temas son ya de Warhammer. Es cuestión de llegar, y hablar con Peyo, así llaman al dependiente, para conseguir por la mañana las dos mesas, que como se pudo ver no hubo mayor problema. Se fija el palo… estandarte en ellas.

Comenzaron las partidas, y más o menos escucho las frustraciones de cada uno. Que si Pablo recibe una serie de cañonazos por parte de Ignacio certeros y entrañables, secundados por sus nosecuantísimos flagelantes… las maldiciones que Gerard envía a Manuel, que parece ser inmune a las cacharras skaven; mis elfos que de ir ganando la partida, reciben una traca y les da un ataque de cagalera y se pierde la partida ante la superioridad numérica skaven, que cuadruplicaba mi ejército, o los infinitos imperiales de Eduard que parecen no poder contra la potencia de disparo élfica de Urtzi.

Son las dos menos cuarto, y hemos terminado todos, así pues partimos hacia la residencia de Ignacio. Recuerdo el camino ir analizando nuestra partida con Andrés, en algún momento Pablo y además con Ignacio que también fue intercambiando pareceres con Manuel; Gerard, Eduard y Urtzi junto a Pablo también mantuvieron conversación interesante, al parecer y principalmente entre ellos. Arribamos al albergue Baltasar Gracián donde, con número de reserva 2691C, el conserje, buen amigo de Ignacio por lo que pude ver XD, nos dice que nos han tomado el pelo y que el albergue está lleno. Nos aconsejó llamar al teléfono el lunes y mentar a los parientes cercanos y no tanto… Las reacciones fueron más o menos diversas. Desde la incredulidad de Andrés, el relativo ¿y qué hacemos? de muchos, al “pienso llamar y hacer lo que nos dice” de Eduard. Empleando mis vastos conocimientos de la geografía maña, habría que buscar otro lugar donde se pudiera dormitar…

Partimos primero hacia la pensión donde Andrés, Manuel y Pablo habían dormido el día anterior… tenían habitaciones para tres. Pero daba igual, Andrés conocía otro sitio… en la calle Santander, que al final ubiqué bien, al que estuvieron a punto de ir. Así pues, vamos hacia allí… y qué tema de conversación más interesante que hablar del agujero de la camiseta de Gerard, ¿no? Por cierto, la canción que tarareaba y que no me salía el nombre, Gerard… hereje de mí, es Don´t Cry, de los Guns. Más o menos las conversaciones siguen versando de Warhammer, aunque también creo recordar haber oído a Andrés decir algo de un escaparate de ociojoven. Oh bueno, también se lloró y mucho acerca de la temperatura… la verdad es que sí que hacía algo de calor, sí.

Llegamos al hostal del que se había hablado. 3º piso en la escalera izquierda, preguntan en recepción. Y qué mejor que meterse por el ascensor de la derecha… mandé un mensaje a Andrés al móvil, que no debió de enterarse… finalmente bajan y cambian de lado, mientras Gerard , Ignacio y yo, creo, reposábamos tranquilamente en la escalerita del edificio. Al regresar los expedicionarios (yo creo que la mujer del día anterior explicó eso de la escalera izquierda por algo), comentan que hay una residencia… ¡del barrio Oliver! – que no sabía dónde estaba - que podía tener habitaciones para todos. Hartos ya, decidimos ir a comer… yo por mi parte, de aquí sí que no recuerdo gran cantidad de conversaciones… salvo quizá un comentario de Andrés, referido a mí, acerca de ir a la piscina o tal; hablar de la playa de Santander y ser secundado por Pablo y Gerard, no recuerdo si también Eduard…

 

Foto con el iluminado del Pagellus de despedida: (De izquierda a derecha) Gerhidt, Belgarion, Kazian, Empire, Galedrath, nomsai y Milú

Un poco ya hasta las narices, y pasados al horno, se tomó la decisión de ir a comer… ¿dónde? ¡Pues al Calentitos! No sé si recordaréis cómo eran los bocadillos de ahí… Procedo a adelantarme para coger un mapa, y le digo a Ignacio “id directamente al Calentitos” Por un oído le entró y por otro le salió, aunque él insista en que no dije nada… Por lo visto, se demandaba un “¿dónde va nomsai?”, así que se procedió a perseguirme hasta la puerta de mi casa. Discretamente (a gritos) caminamos hacia el restaurante… yo me fui un momento a por agua, y conforme entré, toquisqui ya estaba sentado, rehidratándose y pagando las camisetas… bueno, o al menos eso supongo, porque el comentario que me hizo Andrés de “ya sólo faltas tú por pagar” fue bastante revelador. Y entonces fue cuando se me dejó de piedra…

¿Sois caníbales o algo así? A mí ya me cuesta a veces cenar un calentito de estos… ¡y algunos os pedisteis dos! Olé, ahí ahí, los tenéis bien puestos. Pero no es que fuerais uno o dos, es que fuisteis todos salvo Ignacio (creo… aunque conociéndole) y yo… Amazing. Como ya hace bastante tiempo de la quedada, no recuerdo exactamente de qué se habló durante la comida, salvo quizá lo que habíamos hecho el día anterior los que estábamos y el dibujo de la camiseta de Guttburgo, tan bonita y cuidadosamente elaborado por Manuel. Quizá recuerdo unos comentarios del concurso de relatos, hablando del de Ana… sólo yo fui un tanto escéptico respecto a su calidad XD. Oh bueno, y de la residencia… Comenté que buscaríamos por esta zona, que es la que más conozco de Zaragoza por aquello de que vivo por aquí, el hostal. Y a la primera de cambio, y aunque un poco caro, Andrés y Gerard (¿y Urtzi?) se mostraban satisfechos acerca de lo encontrado… así que Andrés y Urtzi procedieron a bajar para preguntar, subiendo toda la colla de gente, y mostrando las preciosas habitaciones, 5º piso, desde donde se veía la puerta del Carmen y también mi antiguo antro de estudio.

De vuelta al desier… a la calle, subimos de nuevo a Frikilandia, y allí comenzaron las segundas partidas de inmediato, mientras los que se quedaron sin mesa viciaban al Munchkin. Las partidas por la tarde consistieron en un particular duelo de Manuel e Ignacio, en el que grandes empotramientos de unidades hubo lugar, cañonazos errados así como olvidos de fases y otras cosas… que finalmente concluiría con victoria de Manuel. También jugamos Urtzi y yo… o bueno, hicimos como que jugábamos. Porque entre que su lista, inferior por poco en magia (y superior con los hechizos que salieron) pero superior (en mucho) en disparo era más potente a distancia que la mía, que en toda la partida sólo superé dos chequeos de pánico/reagrupamiento (no me dio tiempo a desmoralización) al límite de lo exigido (L8 -> 8; L9 -> 9); y a que Urtzi es un cabrón :-P ; hizo que pronto lo dejáramos. Urtzi quedó advertido: en todo iba a ir a por él. ¡Clamaba venganza!

Las segundas partidas comenzaron: Gerard contra Andrés. La partida comenzaba de manera muy favorable para el segundo, logrando la victoria en el centro del campo y el flanco izquierdo gracias entre otros a los trineos. Sin embargo, la victoria de Gerard en el flanco derecho, un arrasamiento involuntario de Andrés y unos turnos por parte de Gerard mejor jugados que los primeros le dieron la masacre. También jugaban Urtzi y Manuel, duelo de invictos… La potencia de disparo de Urtzi acabaría pronto con toda la caballería ligera de Manu, el vampiro se trabaría hasta el infinito con su f7 contra los Yelmos en un borde del tablero, y el polloman acabó tanto con la doncella como con el nigromante… lo que desembocó en una victoria del alto elfo. También jugaron Pablo y Eduard. Tras un primer turno en que el cañón voló al príncipe demonio, y otro de aproximamiento de los demonios, finalmente sólo sobrevivieron las dos unidades grandes de demonios y los aulladores. Eduard procedió a defender sus unidades más caras con… todo. Y todo, salvo supongo que esas unidades más caras, murió. Bueno, y luego también había un mago por ahí campando a sus anchas, ignorado sorpresivamente por los aulladores.

Ignacio me pidió que le enseñara a jugar a Munchkin, así que también nos fuimos para ahí hasta que se tuvo que ir… todos lloramos su ausencia. Salvo Pablo, que no olvidaba la derrota matutina. Y los ratunos, que carecen de sentimientos. La cuestión es que a partir de ahí nos dedicamos ya todos a observar las entretenidas partidas que todos mantenían… más o menos hacia las ocho y media, decidimos despejar el sitio, y volver a la residencia. Van comentándose, además de las partidas, de por qué se va Ignacio, blablabla… cosas a hacer por la noche… De hecho, Pablo y Andrés ya llevaban todo el día hablando del Guía del Desfiladero, o algo así… Recuerdo que también se comentó de ir por ahí de fiesta… Gerard preguntando cómo vestía la gente por la noche en Zaragoza y Andrés comentando que tampoco le gustaba salir siempre; Urtzi, Manuel y Eduard, creo que junto a Pablo, mantenían otra interesante conversación que finalmente derivaría, con Manuel escuchando su especie de MP3, en un “todos contra Pab… contra el rap… contra Pablo, ¡qué leñe!

Era un razonamiento aplastante. Partiendo de la premisa de que había escuchado canciones de rap contadas con los dedos de una mano y le habían gustado pero que decía que eso no le permitía decir si le gustaba o no, Andrés y Manuel procedieron sistemáticamente a contradecirle.

 

Foto grupal desenfocada II: (De izquierda a derecha) Belgarion, nomsai, Gerhidt, Empire, Kazian, Milú y Galedrath

( Hete aquí lo último que tengo escrito, y sin duda alguna, LO MEJOR. Con esto enganché a Brasius al foro, y de esto hemos comentado muchas veces cosas :-D Señoras y señores, preparénse para una bonita recopilación que hice con motivo de lo que hablamos y vimos en la IQG. Me llevó un ratillo localizar y juntar todo, ¡pero espero que haya merecido la pena!)

Llegamos pues al Giros para cenar, y por lo visto Pablo finalmente dijo que no le apetecía. Así pues, mientras el resto se quedaba comprando la cena ahí, acompañé a Pablo rumbo al Pans & Company que había cerca… me hizo bastante gracia eso de que se quedaba solo a comprarlo, que volviera con el resto… ehm… no. También me comentó que la gente de Zaragoza era más abierta que en Santander, y también nos metimos (bueno, realmente me metí) con la camarera del Pans. No se puede atender más lento. En fin. Volvimos a reunirnos todos, y entonces se decide comprar bebidas… por la hora, el Corte Inglés que estaba a lado había cerrado ya, así que entramos de nuevo en el Pans, ahora con Urtzi a comprar la bebida. Y fuimos a cenar a la plaza de los sitios, ahí al lado, mientras se decidía ir después al cine a ver el Guía del Desfiladero.

Todo esto, por cierto, con el palo de Guttburgo adornado de nuestro sagrado escudo.

Tomamos dos bancos, en uno de ellos estaban Manuel, ¿Pablo? y Gerard mientras en el otro estábamos Eduard, ¿Andrés?, Urtzi y el menda. Fue una entretenida discusión acerca del alegato independentista de Eduard, que expuso de manera discreta y sin llamar la atención… hasta que de repente Manuel mencionó a un tal “Pacho”, preguntándome que si me acordaba de sus peripecias. A partir de ahí, comienza el descojone general, hablando de sus paseíllos por el bosque o de los cientos de arcas negras que Pablo enviaba contra Guttburgo… Pero tocaba cine, así que fuimos a comprar las entradas… que, por lo visto, para Gerard y Eduard les debió de resultar barato, 6 euros por un cine. En fin, si eso es lo que cuesta el día del espectador en Barcelona prefiero no preguntar mucho más

Entramos al cine, y terminé solo comprando las cosas, sujetando tres botellines de agua y unas palomitas mientras intentaba a coces abrir la puerta del cine. Afortunadamente Pablo, mi salvador, llegó algo más tarde a la sala y me abrió la puerta. Nos sentamos cada uno en su sitio, y ya de primeras Andrés, que se sentaba a mi derecha, me comenta que si me importaba que hablara durante la película, que él siempre hace lo mismo. Obviamente, a mí no… otra cosa es al de atrás, contesté.

Y efectivamente, ¡el tío no callaba! Muy divertido, mientras veíamos la película, sus comentarios… hasta que llegó un momento en que me tuve que abstraer… me dijo un par de cosas y mi mirada seguía perdida al frente. De repente se me ocurre soltar, en referencia al protagonista, un… “Es Paxo”… craso error. TODO el cine se enteró que era PaXo, porque Andrés fue realmente discreto. Pero, ¿y qué? Menudas risas nos echamos XD

Foto de despedida: (De izquierda a derecha) Gerhidt, Belgarion, Kazian, Empire, Galedrath, nomsai y Milú